INTRODUCCION

Cualquier tecnología suficientemente avanzada no se puede distinguir de la magia.

The Lost Worlds of 2001 - Arthur C. Clarke


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viernes, 28 de octubre de 2016

Conflicto de intereses en el CESE sobre EHS



          Un princio de esperanza para los derechos y reconocimiento de las personas electrosensibles (EHS)

       Y una mas que "presunta prevaricaciòn" de Richard Adams (un lobista) que aun manda en el Comité Económico y Social Europeo (CESE)


La Defensora del Pueblo de la Unión Europea ha reconocido un grave conflicto de interés de empresas de telecomunicaciones que consiguió evitar la prevención y el reconocimiento de la electrosensibilidad, el síndrome relacionado con la contaminación electromagnética. El lobby negacionista de este problema de salud pública al descubierto.

Las irregularidades se produjeron en el Comité Económico y Social Europeo (CESE), un órgano consultivo de la UE que a comienzos de 2015 hubo de votar la aprobación de un dictamen sobre la exposición a campos electromagnéticos (los creados por toda fuente eléctrica o de comunicaciones inalámbricas) y la electrosensibilidad.

La historia es la siguiente. La Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información (TEN), perteneciente al citado CESE, había elaborado un dictamen que recomendaba a los gobiernos europeos paliar la grave situación de marginación y precariedad en la que viven las personas afectadas por la contaminación electromagnética.electrosensibilidad

Una comisión de estudio sobre el llamado Síndrome de Electro Hipersensibilidad (EHS) contrastó todas las pruebas científicas y reconoció entre ellas las que muestran efectos de los campos electromagnéticos en las personas electrohipersensibles.

El informe reconocía el incremento de la prevalencia de la EHS, así como los problemas que acarrea, en todos los órdenes -laboral, social y familiar- a quienes padecen el síndrome y enmarca la enfermedad como síndrome ambiental ligado a la exposición a los campos electromagnéticos.

Y en eso que apareció un contradictamen. Lo presenta un miembro del CESE con numerosos conflictos de interesés, Richard Adams, a menos de 24 horas de la aprobación y sin ningún proceso de estudio previo.

El texto de Adams niega la relación de los problemas de salud mencionados con la exposición a la contaminación electromagnética, obviando la cantidad de pruebas científicas sobre sus efectos biológicos.


Fuente: http://www.migueljara.com/2016/10/27/el-lobby-negacionista-de-la-contaminacion-electromagnetica-queda-con-el-culo-al-aire/




 COMUNICADO DE LA COORDINADORA PECCEM


 
En un momento donde los filtros de los medios enmudecen las voces críticas de las organizaciones de personas EHS y de las organizaciones críticas con la expansión de un tipo de tecnologías sin atender a los riesgos de la salud pública…
1.- …. Os agradecemos la difusión del contenido de la nota de prensa de la PECCEM y EQDS en el tema relativo al Comité Económico y Social Europeo y la Defensora del Pueblo. Ver nota de prensa original: http://www.peccem.org/DocumentacionDescarga/Plataforma-Estatal/notasprensa/Nota.de.prensa.PECCEM.25.10.2016.pdf
2.- …. Os solicitamos, para completar la noticia con su esencia, que añadáis la fuente de la noticia, es decir, las organizaciones que en el estado español seguimos el proceso del Comité Económico y Social Europeo desde el 2014 (http://www.peccem.org/EHS-CESE.html) y que hemos impulsado el envío unitario de más de 40 organizaciones europeas una carta al CESE demandando la destitución de Richard Adams y el inicio de los trabajos pertinentes para elaborar un nuevo dictamen sobre hipersensibilidad electromagnética atendiendo a la voz de las personas electrosensibles (http://www.peccem.org/DocumentacionDescarga/Campanas/EHS-CESE/Letter_to_EESC.2016-ES-Final.pdf)

Gracias por adelantado por atender a nuestra petición y un saludo solidario del grupo de coordinación de la Plataforma Estatal Contra la Contaminación Electromagnética

lunes, 22 de agosto de 2016

Un 40 por ciento de la población en torno a las antenas está enfermo

Un 40 por ciento de la población en torno a las antenas está enfermo
 
12 febrero, 2016 a 2:11 PM EL NUEVO CRONISTA  ARGENTINA

En torno a las antenas, el cáncer lidera la lista de dolencias. Hay enfermedades autoinmunes y degenerativas, trastornos del sueño, sensación de agotamiento extremo, problemas de presión y de tiroides, entre otras.
Por Claudio Fabián Guevara

Una encuesta sanitaria en dos áreas urbanas de Mercedes adyacentes a mástiles de telefonía celular, arrojó una altísima tasa de enfermedades graves. La zona centro arrojó los índices más alarmantes: en 21 domicilios, habitados por 44 personas, se registraron 15 casos de cáncer. Esta área es la más peligrosa, ya que en pocas cuadras se concentran tres mástiles, provocando un efecto de sinergia.
En Gendarmería la situación no reviste menor gravedad: en 27 domicilios, habitados por 90 personas, se detectaron 10 casos de cáncer, más otras dolencias graves, como esclerosis múltiple y Parkinson.
Entre ambas áreas, en el total de los 49 hogares encuestados, de 124 habitantes, se detectaron 25 casos de cáncer. A esto se suman otras enfermedades vinculadas con la contaminación electromagnética: enfermedades autoinmunes y degenerativas, trastornos del sueño, sensación de agotamiento extremo, problemas de presión y de tiroides, entre otras.
Sumando todas las dolencias, el porcentaje de población enferma en las áreas estudiadas ronda el 40 por ciento. Casi todos sufren trastornos múltiples de salud, una característica emblemática de los afectados por contaminación electromagnética: los problemas se combinan y se multiplican, sin causa aparente para los médicos.
Un dato sintomático es que los habitantes de las zonas calientes no registran trastornos de salud cuando su residencia en el lugar data de tiempo reciente. Esto está en sintonía con los indicios de que los efectos graves sobre las personas se comienzan a manifestar al cabo de 5 años residiendo en las áreas más contaminadas.

ZONA CENTRO. Los documentos del trabajo están a disposición del público interesado.

La encuesta fue desarrollada durante los primeros meses de 2013, visitando hogares personalmente en áreas adyacentes a las antenas de telefonía móvil. También se recibieron datos a través de un formulario publicado en El Nuevo Cronista. La encuesta se confeccionó en base a a estudios internacionales (Bioinitiative Report, Declaración de Friburgo) que vinculan ciertas enfermedades con la contaminación electromagnética. Hay otras enfermedades cuyo índice se dispara, que no fueron incluidas en el estudio, pero que también se sospecha vinculadas a la exposición a microondas. Entre ellas, una que tiene crecientes víctimas: el ACV.
El relevamiento fue realizado por la psicóloga social Evangelina Vícoli (ver informe aparte), y se dio por concluido con una muestra que los impulsores estimamos suficiente para verificar indicios de que algo raro está pasando con la salud de los mercedinos, especialmente en las áreas de mayor concentración de radiaciones.
La muestra es pequeña -está limitada a las manzanas señaladas en el diagrama- y abre muchos interrogantes. ¿Cuántos enfermos encontraremos si encuestamos todo el centro, o aún más? ¿Todo Mercedes tiene este índice de enfermedades, o solamente las áreas cercanas a los mástiles?
Para avanzar en este estudio, necesitamos mayor apoyo de la comunidad y las autoridades, y el involucramiento de otras instituciones. La comisión Vibromancia, originada en un estudio para la Universidad Veracruzana de México, desde el 2011 cursó invitaciones -todavía sin respuesta- al municipio de Mercedes, la Dirección de Salud y el Colegio de Médicos. Desde hace casi dos años reclamamos un estudio epidemiológico, que vincule en una línea de tiempo el aumento de ciertas enfermedades con el aumento de emisiones inalámbricas. Otra posibilidad más completa es un mapa por áreas, que permita analizar el impacto de distintas fuentes patógenas, tanto de los mástiles de telefonía como de la ex planta Dupont, por ejemplo, o las áreas adyacentes al uso de agroquímicos. Este estudio permitiría un análisis más dinámico, en línea con la idea del “cóctel ambiental” como origen del dramático aumento de ciertas enfermedades en las últimas décadas.



ZONA GENDARMERIA. La ubicación de los enfermos en los mapas ha sido deliberadamente alterada para preservar el anonimato.

NOTA. Publicada originalmente el 10 de Abril de 2013. Republicada a pedido de lectores e investigadores interesados.

Las cifras de la encuesta
Zonas encuestadas: centro / vecindades de Gendarmería: 49 domicilios, 135 habitantes.
Cáncer/Leucemia: 25
Sensación de agotamiento extremo: 23
Colesterol – triglicéridos: 19
Trastornos del sueño: 17
Tiroides: 12
Alergias y bronquitis: 10
Artrosis: 7
Presión alta: 8
Intolerancia a la lactosa: 3
Problemas del corazón: 2
Asma: 2
Osteoporosis: 1
Parkinson: 1
Esclerosis múltiple: 1
Anemia: 1

ANALISIS
Ciegos, sordos y mudos
La clase política en bloque desoyó las advertencias en torno al problema
Por Claudio Fabián Guevara
Luego de varios meses de movilización vecinal por la invasión de antenas clandestinas de telefonía móvil, el Concejo Deliberante de Mercedes votó por unanimidad en septiembre de 2012 dos ordenanzas sobre antenas de telefonía. Las normas parecen diseñadas a la medida de las corporaciones. La primera le concedió “consolidación de derechos” a los mástiles clandestinos instalados desde hace más de una década en distintos puntos del partido, entre ellos los tres del centro, lo cual implica su inmediata y graciosa legalización. La segunda disponía normas muy laxas para la instalación de nuevas antenas.
¿Cuánto pagaron las telefónicas por semejante regalo? Aparentemente, nada. Los concejales se ofenden cuando señalo que en la operación hubo olor a negociado. Yo creo que muchos ediles pueden haber votado inocentemente, sin conciencia clara de lo que estaban haciendo. Pero también creo que este regalo legislativo no es gratis en ninguna parte del mundo.
La única lógica para la sospechosa unanimidad que se vio en el Concejo, es un acuerdo político, posiblemente impulsado por el Ejecutivo, que presentó el proyecto. Recordemos que votaron en sintonía desde el oficialismo selvista y el Frente Mercedino -habitualmente archienemigos- hasta el “ambientalista” Cestari. No hubo ni un solo voto en disidencia, ni una abstención.
Pocas veces se exhibió tan claramente el contubernio entre los poderes públicos y los privados para consagrar una legislación contraria a los intereses de la gente. Por eso presenté una demanda en el Juzgado Contencioso Administrativo para que las ordenanzas sean declaradas inconstitucionales.
Los argumentos son bastante simples. En primer lugar, la consolidación de derechos no está amparada por la ley cuando existen riesgos para la salud de las personas.
En segundo lugar, para sancionar una ordenanza de esta naturaleza, según marca la Ley General de Medio Ambiente, se debió convocar a audiencia pública. Este paso no sólo se eludió, sino que las ordenanzas se redactaron en medio de una misteriosa reserva, incluso a espaldas de los vecinos convocados a participar en la discusión de la norma meses antes.
En tercer lugar, las evidencias en torno a los daños que las tecnologías inalámbricas producen a la salud de las personas y al medio ambiente, son demoledoras. Eludir un estudio detallado del problema, antes de continuar con la expansión irracional de las emisiones, habla a las claras del carácter de Estado argentino: no hay ninguna planificación, legisladores y gobernantes no investigan ni reflexionan sobre el impacto de sus decisiones.

 
Informe de la encuestadora

El consorcio de un edificio bloqueó la encuesta
Por Evangelina Vícoli
La mayoría de los vecinos encuestados no tenían conocimiento de lo que significa la contaminación electromagnética y los daños que puede causar a la salud. Se mostraron interesados en el tema. Las preguntas más frecuentes que hacían eran en relación a la comprobación científica del daño que pueden producir, si se realiza algún tipo de medición de la radiación y quién autoriza y controla su instalación.
En el barrio de Gendarmería en el cual vivo fue más fácil recoger datos ya que al conocernos entre vecinos, éstos se mostraron más dispuestos a brindarme información acerca de sus problemas de salud y de sus familiares. Muchas de las personas de este barrio son gendarmes y viven transitoriamente con sus familias. La mayoría de ellos manifestaron estar sanos.
En el centro fue más dificultoso realizar entrevistas. Muchos de los vecinos no se encontraban en sus hogares, otros no franqueaban el acceso por el tema de la inseguridad. En uno de los edificios de la zona que tiene una antena de telefonía móvil en la terraza, puede entrevistar a dos personas, pero al regresar al día siguiente me prohibieron la entrada por orden de la administración del consorcio, alegando “tener todo en regla”.
Los resultados encontrados me sorprendieron y despertaron mucha inquietud. No esperaba encontrar una cantidad tan elevada de casos de cáncer, otras enfermedades y la manifestación de síntomas en la población expuesta.

Fuente:
http://www.nuevocronista.com/un-40-por-ciento-de-la-poblacion-en-torno-a-las-antenas-esta-enfermo/


lunes, 8 de agosto de 2016

VICTORIA JUDICIAL SOBRE ELECTROSENSIBILIDAD



Un ingeniero de telecomunicaciones que trabajaba en Ericsson y sufre electrohipersensibilidad,  ha logrado que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid le reconozca que no puede seguir ejerciendo su profesión sin enfermar y tiene derecho por ello a una prestación por incapacidad. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) se lo negó hace dos años amparándose en la dificultad para probar la existencia de ese síndrome.

“Es la primera incapacidad total que hemos conseguido debida exclusivamente a este síndrome”, explica el abogado Jaume Cortés, del Col·lectiu Ronda. El INSS consideraba que era imposible determinar las limitaciones funcionales derivadas de este síndrome de electrosensibilidad basándose en informes de la Organización Mundial de la Salud sobre “la heterogeneidad y vaguedad de sus síntomas”.

“Hablar por el móvil me provocaba acúfenos y dolor de cabeza en menos de un minuto. Pero además del oído enrojecido por el móvil, apenas conseguía dormir, me volví agresivo hasta llegar a provocar accidentes , estaba hundido y mi cerebro cada vez iba más lento. Llegué a olvidar el nombre de amigos de toda la vida. Todo junto aumentó la depresión, la ansiedad...”, explica Ricardo de Francisco, el ingeniero de telecomunicaciones de 47 años a quien todo lo inalámbrico le lleva a un amplio y cada vez más diverso sufrimiento. Al principio pensó que era un problema de salud mental, pero los especialistas se lo descartaron. “Pero mi tiroides se normalizó en cuanto estuve un mes sin trabajar, y lo mismo pasaba con otras partes de mi cuerpo”.

En Ericsson –tras un periodo de bajas en las que no se reconocía este síndrome, “no existe, me decía mi doctora del servicio médico”– le acabaron despidiendo precisamente por electrosensibilidad. No había ningún sitio libre de ondas en la empresa ni tareas telemáticas que pudieran reducir el riesgo de la responsabilidad de la compañía en su salud.

Se fue al paro y reclamó la incapacidad: “¿Dónde puedo ir a trabajar que no haya un router?”. Primero se la denegaron y ahora la ha logrado por vía judicial. No puede trabajar. Ni puede usar trans­portes públicos, entre otras razones, porque la sensibilización va ampliándose a sustancias químicas. “Estudio pueblos a los que poder trasladarme, pero les ha dado por poner wifi en las calles”.

Vive en Madrid y por la calle busca antenas. En casa, teléfono fijo y un móvil GSM, con muchos menos megahercios que los móviles que hacen de todo. “No es fácil encontrar esa información. En las tiendas alucinan con la pregunta . Hay que buscar el índice SAR”. Su móvil usa una frecuencia menor y lleva apagadas todas las posibles conexiones inalámbricas. Lo utiliza con auriculares porque llegan menos ondas y es posible reducir aún más el efecto con unos alargadores que emiten al final con aire, “pero es difícil encontrarlos”.

En el caso del teleco madrileño, la clave de la sentencia favorable ha sido contar con un informe de la sanidad pública, en esta ocasión, el de un internista estudioso del tema del hospital de Guadalajara.“Es la historia de todas estas enfermedades, no existen hasta que los afectados reclaman y un juez las reconoce y se convierten en noticia”, explica el abogado del Col·lectiu Ronda. Pasó con la fibromialgia, con la fatiga crónica –“hoy ya tenemos unas 300 invalideces reconocidas por esta causa”–, con la sensibilidad química múltiple, “unas 50 ganadas”..

 Ana Maria Macpherson Mayol

SÍNTOMAS DE LA ELECTROHIPERSENSIBILIDAD

                                    
      Junto a otros muchos problemas de salud, la contaminación electromagnética se ha asociado con un aumento del número de personas que sufren de una condición conocida como electrohipersensibilidad (EHS). La EHS se define por la Organización Mundial de la Salud como: "... un fenómeno por el cual los individuos experimentan efectos adversos para la salud mientras que en el vecindario hay dispositivos que emanan campos eléctricos, magnéticos oelectromagnéticos. "
      En Suecia, se clasifica como una discapacidad y están disponibles centros de salud con bajos niveles de exposición a campos electromagnéticos y radiación de radiofrecuencia. El informe de la Comisión Canadiense de Derechos Humanos reconoce la exposición a campos electromagnéticos como una más de sensibilidad ambiental (28) Los investigadores estiman que aproximadamente el 3% de la población tiene síntomas graves de EHS, y otro 35% de la
población tiene síntomas moderados, tales como el deterioro del sistema inmunológico y enfermedades crónicas(Havas, 2007).
     Debido a que EHS es una sensibilidad ambiental, evitar los desencadenantes es esencial en la prevención de los síntomas y recuperar la buena salud. Al igual que otras sensibilidades ambientales, EHS se presenta con variedad de síntomas y es común que esté solapada con otras enfermedades. Por ejemplo son comunes en personas con EHS, Sensibilidad Química Múltiple y Fibromialgia entre otras enfermedades, y se ha demostrado que en personas con esclerosis múltiple y diabetes  la severidad de los síntomas se exacerba con la exposición a campos electromagnéticos (CEM) y disminuye con la desactivación de la fuentes de CEM.

                              SÍNTOMAS DE LA ELECTROHIPERSENSIBILIDAD

          Los efectos biológicos de la exposición a CEM de baja frecuencia y radiofrecuencia incluyen tanto los efectos adversos para la salud como la pérdida de la homeostasis y bienestar. Los síntomas varían de paciente a paciente en función de su biología física y de la intensidad y duración de la exposición. Los síntomas mejoran cuando se produce un alejamiento de fuentes emisoras de CEM, en particular cuando el paciente se aleja de los ordenadores, lámparas fluorescentes, transformadores,  tecnologías inalámbricas, teléfonos móviles e inalámbricos, asi como de la proximidad a las antenas de telefonía movil, subestaciones eléctricas y líneas eléctricas.
         Todas ellas son fuentes potenciales de exposición a altos niveles de CEM de baja frecuencia y de alta frecuencia. Los síntomas vuelven de forma recurrente al volver al medio ambiente irradiado. Con el tiempo,la sensibilidad aumenta más y más con exposiciones cada vez más pequeñas. (Sage, 2001)